El pescado azul. Un alimento protector frente a las enfermedades cardiovasculares y la mortalidad

El pescado azul. Un alimento protector frente a las enfermedades cardiovasculares y la mortalidad

Ángela Hernández Ruiz, M.Sc., Ph.D.

  • El consumo de pescado y de ácidos grasos polinsaturados omega-3, se asocian con un menor riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular y contribuye a disminuir la mortalidad por cualquier causa.
  • Aunque varios estudios han analizado la relación entre el consumo de pescado azul o blanco y la salud cardiovascular, pocos han evaluado en profundidad las diferencias entre los tipos de pescado.
  • Los últimos resultados de estudios científicos han destacado que los beneficios para la salud relacionados con el consumo de pescado se deben principalmente al pescado azul o graso.
  • Las recomendaciones actuales para la prevención de enfermedades cardiovasculares en la población adulta sana aconsejan un consumo habitual de pescado, con especial énfasis, en la ingesta de pescado azul.

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Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son un grupo de alteraciones del corazón y de los vasos sanguíneos, entre las que se incluyen la enfermedad coronaria, el infarto de miocardio, la enfermedad cerebrovascular, la enfermedad vascular periférica, la cardiopatía reumática y otras afecciones.

La importancia del consumo de pescado

El consumo de pescado se asocia con un menor riesgo de ECV, lo que se atribuye en parte al alto contenido de ácidos grasos poliinsaturados (AGPI) omega-3. Sin embargo, es muy importante tener en cuenta que no todos los tipos de pescado son igualmente ricos en estos componentes.

El pescado es rico en nutrientes, como las proteínas, la vitamina D y los AGPI. Estos nutrientes desempeñan un papel beneficioso en la prevención de eventos cardiovasculares. Los AGPI omega-3, que incluyen el ácido eicosapentaenoico (EPA), el ácido docosapentaenoico (DPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA) y, se encuentran fundamentalmente en los pescados grasos.

Numerosas evidencias científicas han demostrado que un consumo elevado de AGPI omega-3 procedente de pescados grasos, disminuye los triglicéridos plasmáticos, aumenta el colesterol HDL (colesterol “bueno”) y disminuye los factores inflamatorios. Además, los AGPI omega-3 mejoran la frecuencia cardíaca y la presión arterial al mejorar el llenado diastólico del ventrículo izquierdo o aumentar el tono vagal.

Pescados azules y blancos: ¿iguales o diferentes?

Existe una enorme variedad de pescados. Entre los pescados azules destacan el atún, bonito, caballa, cazón, melva, salmón, arenque, sardinas y anchoas, y dentro de los pescados blancos están la merluza, lenguado, gallo o besugo.

La diferencia básica entre pescado azul y pescado blanco es el contenido de grasas debido a que los pescados blancos no llegan el 5% de grasas en su composición, mientras que, el pescado azul puede tener entre el 6-12% de lípidos por cada 100 gramos.

En muchos estudios anteriores a los de los últimos años, no estaba claro si los efectos beneficiosos del consumo de pescado son comunes tanto al pescado graso como al magro.

¿Cómo se estudia el consumo de pescado en las investigaciones?

Desde hace numerosas décadas se han realizado algunos estudios para comprender mejor la relación entre el consumo de pescado graso o magro y el riesgo de eventos cardiovasculares y de mortalidad general. En estos estudios, los investigadores preguntan a las personas sobre su consumo de diferentes tipos de pescados y mariscos para saber quiénes ingieren más de esos alimentos en comparación con los que menos y el consumo se relaciona con la aparición de enfermedades crónicas de diversa etiología.

Últimas evidencias científicas sobre el consumo de pescado azul

Los resultados de numerosas investigaciones científicas indican que el consumo de pescados azules se asocia con un menor desarrollo de ECV (un 8-9% menos), con menos muertes por ECV (un 5-17% menos) y con menos mortalidad total por cualquier causa, un 3% inferior.

Una mayor ingesta de AGPI omega-3 se ha relacionado con una reducción del riesgo de mortalidad por ECV del 13%. Sin embargo, en muchas investigaciones se ha observado que no ocurre lo mismo en los pescados blancos.

¿Qué dosis de pescado se ha observado que es beneficiosa para la salud?

Diversas investigaciones han estudiado la relación dosis-respuesta que es la que permite saber qué dosis y con qué frecuencia, se debe consumir un alimento para tener los efectos positivos en la salud.

En análisis dosis-respuesta en investigaciones sobre consumo de pescado, se ha mostrado que el desarrollo y la muerte por ECV se reducen en un 4 %, con un incremento de 20 gramos al día en el consumo de pescado. Otros estudios han evidenciado que la ingesta de 50 g de pescado al día se corresponde con una reducción del 9 % en el riesgo de ECV mortal y no mortal. En el caso de la ingesta de AGPI omega-3, las investigaciones han observado también una reducción del 4% con 80 miligramos de AGPI diarios.

Conclusión

Aunque el estudio del consumo de pescado y la salud humana, lleva realizándose varias décadas, aún existen algunas cuestiones que deben ser estudiadas con mucho más detalle. Los resultados de los últimos estudios realizados son innovadores y destacan que los beneficios para la salud relacionados hasta ahora con el consumo de pescado se deben, principalmente, a la ingesta de pescado graso. Son necesarias más investigaciones en las que se profundice sobre el consumo de diferentes tipos de pescados, así como en su frecuencia y cantidad.

Referencias

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